“-Decía a menudo que solo había un camino y que era como un
rio caudaloso; nacía en el umbral de todas las puertas, y todos los senderos
eran ríos tributarios. *Es muy peligroso Frodo, cruzar la puerta, -solía
decirme, *vas por el camino y si no cuidas tus pasos no sabes hacia donde te
arrastrarán”.
Pero… ¿Qué estamos jugando?
-Mi personaje es un estudiante de ingeniería que decide irse
con unos compañeros de facultad a Floripa haciendo dedo… - ¿vos decís que
rinde?
RINDE.
El juego fue pensado para crear cualquier tipo de personaje
humano, colocarlo en un entorno nuevo y desconocido dando lugar a que
descubramos jugando como, con ingenio o errores, con grandes habilidades
naturales u otras escasamente útiles siempre se puede vivir una gran aventura.
En cada viaje, corto o largo, las posibilidades son
infinitas. Te puede agarrar la noche en la ruta rodeado de cascabeles que el
calor sacó al bitumen buscando frescor del rocío… puede tocarte enfrentar el
acecho de una extraña criatura que apenas se vislumbra a los lados del camino…
encontrar un misterioso paquete tirado en la banquina… o terminar en un ignoto
pueblecito que recibe con cariño a los viajeros para invitarlos a la cena, a
ser la cena.
Pero… si voy a vivir una aventura, ¿No tengo que hacerme un
personaje con habilidades de combate, conocimientos de supervivencia y una actitud heroica?
-Podrías. ¿Pero que es más divertido, ser Indiana Jones en
el Templo de la Perdición con todas la herramientas para triunfar a disposición
o Robertito Gomez, el cadete de la oficina con sus cinco kilos de remedios para
la alergia; dispuesto a salir a flote en medio del acoso de los mafiosos del
sorgo usando su inteligencia, un kilo de arroz, dos latas de atún y ese puto
encendedor que se tranca la piedrita, con ingenio, arrojo y esa suerte increíble
que solo tienen los inútiles?
Va en gustos y este
juego los acepta todos.
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